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SANTO TOMÁS DE AQUINO: UN AMBICIOSO PROYECTOLa Danubio será un centro cultural y polideportivo
El colegio Santo Tomás de Aquino de Ramos Mejía adquirió una de las manzanas de lo que fuera la principal industria de la zona, la fábrica textil Danubio S.A., que cerrara sus puertas a mediados de la década del 80. En su momento de mayor expansión la empresa llegó a contar con una planta laboral de casi 5.000 empleados. El predio es el limitado por las calles Rondeau, Saavedra, Urquiza y Tacuarí. Un día después de tomar posesión efectiva de la propiedad, el profesor Héctor Figueroa, titular de la institución educativa, tuvo la amabilidad de acompañar a este medio en una extensa recorrida por los antiguos galpones donde aún hoy parece retumbar el incesante traqueteo de las máquinas textiles como si las gruesas paredes hubieran sido un disco en cuyo revoque quedó grabado aquella reiterada melodía. El proyecto institucional contempla transformar la vieja estructura edilicia de la fábrica en un moderno complejo cultural y polideportivo aprovechando al máximo lo construido y demoliendo sólo aquello que se hace imprescindible para permitir adecuarla al nuevo destino. El profesor Figueroa es un soñador empedernido. A medida que se desplaza por los distintos sectores que hoy sólo reflejan abandono y destrucción, su imaginación va colocando el futuro salón de actos, el salón de usos múltiples, el comedor, el jardín de infantes, la cancha de voley, la de básquet, el natatorio cubierto, el quincho, aulas para distintos destinos, el estacionamiento, la entrada principal.
Acompañarlo en esta caminata es un extraño viaje entre el pasado y el futuro, es transitar un presente silencioso, como un descanso que se tomó en el lugar la vorágine de la vida entre el bullicio que acompañó la labor cotidiana de miles de operarios y el que sobrevendrá multiplicado cuando una multitud de chicos y adolescentes vuelvan a convertirlo en un espacio habitado. Este ambicioso proyecto que modificará en forma notable el desarrollo de un amplio sector de Ramos Mejía no nació ayer. Tiene su propia historia. Ya a fines de los años 2000 el colegio había adquirido un predio muy amplio sobre la calle Alvarado próximo a la Av. de Mayo para destinarlo a este mismo fin. Mientras se diseñaba el futuro edificio y se gestionaban los créditos correspondientes llegó el “corralito” y cuando ya todo estaba listo para poner primera y arrancar hubo que pisar el freno en medio de un país en el que todos los esfuerzos tuvieron que concentrarse en mantener en actividad, a duras penas, lo que ya funcionaba. Pero hay sueños y soñadores que por más golpes que les de la realidad no consigue desvanecerlos. Por eso hoy el colegio Santo Tomás de Aquino vuelve a reflotar lo que parecía irremediablemente hundido. Tanto Figueroa como el grupo de gente que lo acompaña en la conducción de la institución son de estos soñadores empecinados capaces de llevar adelante emprendimientos que antes de empezar parecieran de una magnitud que va a superar a sus fuerzas. Ellos siguen adelante porque están convencidos de que lo que no terminen alguien lo va a terminar y como en toda escalera que se va a empezar a subir lo importante no es pensar desde el comienzo en el último escalón, aunque ya se lo tenga en vista, sino en poner el pie en el primero y después se irá viendo. “Comprar este predio era el primer paso, dice Héctor Figueroa, y ya lo hemos dado.” Ilda y la Danubio: dos historias unidas
“Desde que tengo memoria que salgo a la vereda y veo la pared amarilla de la Danubio. El día que ya no esté esa pared no lo voy a poder creer” Corría el año 1936, todavía no había cumplido un año, cuando Ilda Cangelosi vino a vivir muy cerca de la esquina de Rondeau y Tacuarí a una propiedad adquirida por sus padres, don Miguel y doña Rosa. Su padre estaba trabajando de albañil en la construcción de la enorme fábrica que se levantaba calle por medio perteneciente a la familia Diarbekirian. Todavía se alcanza a leer: Hilandería y tejeduría Danubio S.A. en las casi ilegibles letras ubicadas sobre el portón principal, justo enfrente de la casa de Ilda. La vida de don Miguel, doña Rosa y sus tres hijas se desarrolló vinculada a la pujante empresa que crecía. Cuando dejó de trabajar en la construcción de la fábrica, Miguel comenzó a vender sándwiches a los operarios y luego abrió en el frente de su casa una panadería y frutería. El movimiento de gente llegó a ser tan intenso que toda la cuadra se llenó de negocios. El colectivo 3, perteneciente a la empresa La Cabaña, que venía desde la estación de Ramos Mejía, se vaciaba por completo en la parada de la fábrica cada vez que coincidía con el comienzo de un turno. Hay quien rememora también como en el horario de salida cientos de obreros unían a pie la distancia con la estación cortando la calle por completo. Ilda tiene un recuerdo especial de aquellos colectivos de la línea 3, un modelo mucho más chico de los actuales. “Eran 13 unidades en total. A los choferes los conocíamos a todos. Me acuerdo de uno en particular. Yo era chica y mi papá me subía en Liniers con los cajones de fruta. Cuando llegábamos a la puerta de casa empezaba a tocar bocina y a gritar: doña Rosa, doña Rosa y mamá salía corriendo a ayudarme a bajar los cajones.” En Saavedra y Laprida se levantó el club Danubio. Eran muchos los inmigrantes italianos que venían a trabajar a la fábrica y mientras se construían su casita dormían en el club. Tiempo después el club fue adquirido por la comunidad judía que aún hoy lo conserva. En el año 1940 comenzó la construcción de la otra manzana, la que ahora compró el colegio Santo Tomás de Aquino. Junto a los demás chicos del barrio Ilda se divirtió mucho jugando en el pozo de la nueva obra. Unos cuantos años después, en 1964, volvería a transitar ese mismo lugar pero ya como operaria con un sueldo inicial de 20 centavos la hora. El sector correspondía al área de tintorería y confección. Una curiosidad es que el personal no entraba directamente en este edificio sino que tenía que ingresar enfrente y después cruzar el túnel que unía ambas plantas por debajo de la calle Rondeau, túnel que todavía existe aunque en la actualidad totalmente inundado. También se desempeño en la guardería que tenía la empresa para su personal, en la sección archivo y fue la primera vendedora de tela cuando la Danubio empezó a vender al público. En 1979 le ofrecieron indemnizarla y se retiró. Con el dinero apretado en la mano y un inmenso dolor se despidió de sus compañeros, aunque los siguió viendo todos los días cuando entraban o salían o se cruzaban a su casa donde ahora funcionaba un kiosco que estaba abierto casi las 24 horas. Pocos años después llegaría el cierre de la fábrica. También se irían cerrando los negocios de la cuadra. Ella también adaptaría el suyo para transformarlo en una cochera. Cuando se le comenta que el sector en el que ella empezó a trabajar probablemente sea uno de los primeros que se habilite y que allí el colegio construya su salón de actos, con la voz cargada de emoción dice: “Si el día que hagan el primer acto puedo estar ahí, seguro que voy a llorar”.
Mujer y educadora
El 8 de marzo celebramos el Día de la Mujer, y por eso desde estas páginas queremos brindar un justo homenaje a una mujer ejemplar que además consagró su vida a la educación: Doña Ramona Arroupe de Vilas. Esta mujer ejemplar había nacido en el pueblo de González Catán y sus padres se trasladaron a Ramos Mejía cuando ella contaba con tres años. En ese entonces establecieron un comercio de panadería en una casa que estaba ubicada en la esquina de Ardoino y French. En esta ciudad transcurrió su vida, cursó sus estudios en la Escuela Nº 4 y ejerció su magisterio en la Nº 71, allá por 1930 por espacio de casi 30 años. Esa escuelita fue llamada la “escuela de Doña Ramona”, por ser la más importante en aquel entonces. Ramona contrajo matrimonio con Don Francisco Gerónimo Vilas, y pudo ver a hijos, nietos y bisnietos. Fue una mujer lúcida hasta el fin de sus días – falleció el 20 de julio de 1982-y muy interesada por el devenir de su tiempo, por los problemas de la ciudad y de la educación en general. Vivió rodeada del respeto y veneración de quienes la conocieron y fueron sus alumnos. Doña Ramona fue una dama ágil y delgada, siempre erguida y de carácter ejemplar. Ejerció el magisterio con respeto y amor, transitó por estas calles cosechando el fruto de su diario trabajo. Que su trabajo señero sirva de ejemplo y guía a cada nueva generación. *(Fotografía http://magicaweb.dreamhost.com/ramosmejia/index.htm)
Unidad Educativa Juan XXIII
En respuesta a las inquietudes de un grupo de vecinos de la ciudad de Ramos Mejía el entonces Párroco de Nuestra Señora del Carmen de esta ciudad, Monseñor Miguel Ángel Bazán, en el mes de marzo de 1961 coloca la piedra fundamental de lo que sería en no más de un año, el edificio del Colegio Parroquial Juan XXIII. En marzo de 1962, por primera vez abre sus puertas hacia la comunidad el establecimiento educativo, ofreciendo los niveles primario y secundario, este último con las especialidades de Comercial, Bachiller y Técnico. Su constante crecimiento durante los años venideros lo transforman en el lugar preferencial de muchas familias para la educación de sus hijos. Durante la década del 70 se incorpora el nivel inicial, fortaleciéndose a la vez la modalidad técnica de la sección secundaria. En 1990 se funda el Instituto Técnico Superior Santa Maria, para dar continuidad en estudios superiores a muchos de sus alumnos y de la comunidad de Ramos Mejía. De esta manera, actualmente la unidad Educativa queda conformada por: NIVEL INICIAL: Colegio Juan XXIII La Unidad Educativa, desde sus comienzos y hasta la actualidad, nunca se apartó de su ideario institucional de: Educar en la Fe Cristiana y en la formación de personas de bien. El presente encuentra abocada a la institución en la firme tarea de brindar a la comunidad la mayor oferta posible en educación. Los cambios incesantes la obligan a actualizarse constantemente y a buscar nuevas estrategias de aprendizaje, preparando a los alumnos para poder desempeñarse profesionalmente en el competitivo mercado laboral, tendiendo siempre a la excelencia como un estilo de vida y un compromiso con el saber. El Nivel Superior de la Unidad Educativa. INSTITUTO TÉCNICO SUPERIOR SANTA MARÍA ofrece la carrera de Analista de Sistemas y a través del departamento de extensión, el curso, “Las nuevas tecnologías en la comunidad, el teletrabajo.” Además estánprovistas distintas jornadasde interés para la comunidad sobre Evaluación de los Aprendizajes, el Éxito y el Fracaso Escolar, Adicciones, Bulimia y Anorexia. Los integrantes de la Unidad Educativa trabajan por y para el alumno y desde todas las áreas se resaltan los valores de solidaridad, respeto por el ser humano y por la vida que son los valores en los que se refleja nuestro amor a Dios. UNIDAD EDUCATIVA JUAN XXIII
UNO:El periódico de la UNLaM
Universidad – Noticias – Opinión, después de analizar y descartar varias propuestas surgió el nombre de UNO como la palabra que sintetizaba con sus iniciales los tres pilares sobre los que se apoyaría el periódico de la Universidad Nacional de La Matanza. El primer número se distribuyó en septiembre de 2005 con una tirada de 10.000 ejemplares. Daniel De Angelis, director periodístico de la publicación, dialogó con La barra acerca de las características y los objetivos de este nuevo medio de comunicación. “La idea, explica De Angelis, surgió de la gente de prensa de la Universidad con la intención de completar en la parte gráfica el multimedio que ya existe en la institución que comprende la radio de la UNLaM y el trabajo que se hace en el área de televisión. Un primer objetivo es generar un espacio de práctica laboral para los alumnos de la carrera, meta que ya se ha comenzado ha cumplir dado que al equipo se han incorporado pasantes rentados y ad honorem y que se continuará aún más en la medida que la publicación crezca, lo que ya está previsto para este año 2006. El otro gran ideal es brindar la posibilidad de expresarse a través de un medio a aquellos que no van a encontrar el lugar para hacerlo en los grandes medios nacionales. Me refiero al vecino común de La Matanza, al que se le inunda la calle donde vive, al que no tiene agua potable, al que no consigue trabajo y también a aquel, que por su actividad solidaria con la comunidad o por su capacidad creativa merecería ser destacado y reconocido pero permanece en el anonimato. También existe un espacio para contar lo que sucede dentro de la universidad, las novedades que interesan a los alumnos, los trabajos de investigación, la intensa actividad del área de deportes. Pero UNO no es como otras publicaciones universitarias de carácter netamente institucional o de circulación interna. Está pensado para reflejar y llegar a la comunidad”. A la hora de evaluar los resultados de la primera etapa de UNO, Daniel De Angelis se muestra muy conforme y entusiasmado: “Los cuatro primeros números que publicamos en los meses de septiembre a diciembre del año pasado sirvieron de carta de presentación y fueron muy bien recibidos por la comunidad y más allá de eso quedé muy conforme con el trabajo que se hizo. Quiero aprovechar para agradecer el enorme esfuerzo y las ganas de todos los que colaboraron. El 2006 va a ser el año de consolidación y crecimiento. Después del receso impuesto por las vacaciones vamos a volver a estar en la calle hacia fines de marzo y de ahí en más la publicación pasará a ser quincenal. La idea es que en sucesivas etapas vayamos adecuando el equipo de trabajo y el resto de los elementos que intervienen para ir acortando la periodicidad hasta llegar en un futuro al objetivo final que es tener una publicación diaria.” Después de tantos reportajes hechos, al igual que en cualquier otra profesión, uno va encuadrando el trabajo dentro de una cierta rutina y los nervios de la primera entrevista han quedado muy lejos. Sin embargo en este caso se da una situación particular. Daniel De Angelis ha sido profesor de los integrantes del equipo de La barra en la cátedra de Taller 1 de la carrera de Comunicación Social, cargo docente que continúa desempeñando. Y un ligero temblor sacude al grabador al tener que entrevistar, ya en la vida profesional, a quien le enseñara a uno a dar los primeros pasos. Como entonces, esta nota termina con la esperanza de lograr un aprobado de alguien que, como pocos, hace honor al título de profesor por su capacidad y su dedicación.
FCE: ¿Preparación eficiente en un año y medio?
FCE son las siglas de First Certificate in English, un examen que se toma en todas partes del mundo, inclusive en Argentina, pero cuya corrección se realiza en la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Este examen esvalorado por las entidades nacionales e internacionales a la hora de necesitar “Conocimientos en Inglés” para cualquier actividad laboral, ya sea para obtener la visa a un país extranjero, o bien para entrar a una universidad del exterior. Esta evaluación que parece casiinalcanzable es rendido por un gran porcentaje de nuestros jóvenes y adultos de acuerdo con los requerimientos actuales. En PRINGLE: SCHOOL OF ENGLISH trabajamos a conciencia y preparamos a nuestro alumnado en un año y medio, este es el tiempo que consideramos necesario. Por un lado, para asimilar los conocimientos y que éstos formen una base sólida y ,por el otro, para recorrer todas las áreas del lenguaje, entregar el material extra correspondiente (sobre gramática, vocabulario, expresiones idiomáticas, lectura de periódicos ypronunciación), leer la literatura sugerida, utilizar multimedia y trabajar con varios modelos de examen. En conclusión, la preparación le permitirá que Ud. aprenda no sólo para rendir exitosamente este examen, sino para seguir adelante con otros desafíoso para afrontar cualquier situación laboral o cotidiana con fluidez y eficiencia.
West English Institute El West English Institute es una escuela de lengua inglesa que cuenta con una trayectoria de más de 20 años que avalan su experiencia y compromiso con el proceso de aprendizaje. Su misión es promover un sistema alternativo del idioma inglés que facilite el aprendizaje desde la niñez a través del método holístico que involucra la totalidad de la persona: inteligencia, cuerpo y emociones. Esto asegura al alumno el aprendizaje acelerado del idioma como un todo en forma natural y entretenida. El instituto trabaja con grupos de niños, adolescentes y adultos, tratando de que incorporen el inglés en un ambiente ameno y desarrollando una gran variedad de actividades didácticas con un manejo cotidiano del idioma, abarcando todos los niveles, hasta los cursos preparatorios para los exámenes internacionales de la Universidad de Cambridge: FCE, CAE, CPE. Además desde el 2005 es sede de los exámenes internacionales JET SET evaluados por la entidad británica AQA. Desde el punto de vista tecnológico cuentan con aulas equipadas con equipos de audio, video, DVD, laboratorio de idioma y multimedia con software educativo. La institución ofrece a sus alumnos, no sólo conocimiento, sino también la responsabilidad de una conducción grupal profesional con el acompañamiento diario y un programa de actividades culturales diseñado a la medida y al ritmo de los estudiantes. Los directivos del Instituto WEI invitan a los interesados a visitar sus instalaciones en Yapeyú 55 Villa Sarmiento, para así poder palpar más concretamente la metodología de trabajo y el perfil de la institución y aseguran que: “tenemos el orgullo de poder decir que nuestra mejor propaganda es la recomendación recibida y el hecho de que cada alumno es siempre para nosotros una persona con nombre y apellido”.
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La barra ® - Teléfonos (54 11) 4654-5803-4658-4356/4699-0702/ www.labarradyr.com.ar | ||||||||||||||||||||||||||