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Los grandes escritores argentinos: JULIO CORTÁZAR
La isla a mediodía (fragmentos)


POESÍA
Manitas
LA VERNIA ROCK & ROLL
Una banda con nombre y apellido


LOMAS DEL MIRADOR
Distinción para la escuela de Arte Raúl Soldi
MAGISTRAL CLASE DE ESCULTURA EN EL ESTUDIO DE ARTE RAÚL SOLDI
La fascinación del arte


EL ARTE DEL CANTO
Jerome Hines
LAS HUELLAS
Taller de Literatura


JOSÉ LUIS MACCHIONE: ARTISTA PLÁSTICO QUE EXPONE EN EL SÍVORI
“Mis obras gritan, es mi forma de protestar”
NUMEROLOGÍA
Tabla de entendimiento con los demás


LIBROS RECOMENDADOS
Anthony de Mello - Hilda Levy

Los grandes escritores argentinos: JULIO CORTÁZAR

La isla a mediodía (fragmentos)

La primera vez que vio la isla, Marini estaba cortésmente inclinado instalando la bandeja del almuerzo. Se demoraba ajustando la mesa, cuando en el óvalo azul de la ventanilla entró el litoral de la isla, la franja dorada de la playa, las colinas que subían hacia la meseta desolada. Marini sonrió a la pasajera. «Las islas griegas», dijo. Empezó a ocuparse de un matrimonio sirio que quería jugo de tomate, pero en la cola del avión se concedió unos segundos para mirar otra vez hacia abajo; la isla era pequeña y solitaria, y el Egeo la rodeaba con un intenso azul que exaltaba la orla de un blanco deslumbrante, que allá abajo sería espuma rompiendo en los arrecifes. Empezó a abrir la lata de jugo, y al enderezarse la isla se borró de la ventanilla. Miró su reloj pulsera sin saber por qué; era exactamente mediodía.

A Marini le gustó que lo hubieran destinado a la línea Roma-Teherán, porque el paisaje era menos lúgubre que en las líneas del norte y cuatro días después, mientras ayudaba a un niño que había perdido la cuchara, descubrió otra vez el borde de la isla. Tenía una forma inconfundible, como una tortuga que sacara apenas las patas del agua. La miró hasta que lo llamaron y alcanzó a distinguir el dibujo de unos pocos campos cultivados que llegaban hasta la playa. Durante la escala de Beirut miró el atlas de la stewardess, y se preguntó si la isla no sería Horos. No era Horos sino Xiros, una de las muchas islas al margen de los circuitos turísticos. «No durará ni cinco años», le dijo la stewardess mientras bebían una copa en Roma. «Apúrate si piensas ir, las hordas estarán allí en cualquier momento, Gengis Cook vela.» Volar tres veces por semana a mediodía sobre Xiros era tan irreal como soñar tres veces por semana que volaba a mediodía sobre Xiros.

 

Ocho o nueve semanas después, cuando le propusieron la línea de Nueva York con todas sus ventajas, contestó negativamente, oyéndose como desde lejos, y después de sortear la sorpresa escandalizada de un jefe y dos secretarias se fue a comer a la cantina de la compañía. En la agencia de viajes le dijeron que habría que fletar un barco especial desde Rynos, o quizá se pudiera viajar en la falúa que recogía los pulpos, pero esto último sólo lo sabría Marini en Rynos donde la agencia no tenía corresponsal. De todas maneras la idea de pasar unos días en la isla no era más que un plan para las vacaciones de junio.

Se entretenía sin muchas ganas en buscar libros sobre Grecia, hojeaba de a ratos un manual de conversación. Un día fue otra vez a la línea de Teherán, la isla a mediodía. Marini se quedó tanto tiempo pegado a la ventanilla que la nueva stewardess lo trató de mal compañero y le hizo la cuenta de las bandejas que llevaba servidas. En los viajes de vuelta el avión sobrevolaba Xiros a las ocho de la mañana; el sol daba contra las ventanillas de babor y dejaba apenas entrever la tortuga dorada; Marini prefería esperar los mediodías del vuelo de ida, sabiendo que entonces podía quedarse un largo minuto contra la ventanilla mientras Lucía (y después Felisa) se ocupaba un poco irónicamente del trabajo. Una vez sacó una foto de Xiros pero le salió borrosa; ya sabía algunas cosas de la isla, había subrayado las raras menciones en un par de libros. Felisa le contó que los pilotos lo llamaban el loco de la isla, y no le molestó. Todo tenía tan poca importancia a mediodía, los lunes y los jueves y los sábados (dos veces por mes, el domingo).

Ese día las redes se dibujaban precisas en la arena, y Marini hubiera jurado que el punto negro a la izquierda, al borde del mar, era un pescador que debía estar mirando el avión. Ya no tenía sentido esperar más, Mario Merolis le prestaría el dinero que le faltaba para el viaje, en menos de tres días estaría en Xiros. Nada era difícil una vez decidido, un tren nocturno, un primer barco, otro barco viejo y sucio, la escala en Rynos, la negociación interminable con el capitán de la falúa, la noche en el puente, pegado a las estrellas, el sabor del anís y del carnero, el amanecer entre las islas. Desembarcó con las primeras luces, y el capitán lo presentó a un viejo que debía ser el patriarca. Klaios. Vinieron dos muchachos y Marini entendió que eran los hijos de Klaios.

Lo dejaron solo para irse a cargar la falúa, y después de quitarse a manotazos la ropa de viaje y ponerse un pantalón de baño y unas sandalias, echó a andar por la isla. Debían ser las diez cuando llegó al promontorio del norte. La piel le quemaba de sol y de viento cuando se desnudó para tirarse al mar desde una roca; el agua estaba fría y le hizo bien. El sol lo secó enseguida, bajó hacia las casas donde dos mujeres lo miraron asombradas antes de correr a encerrarse. Hizo un saludo en el vacío y bajó hacia las redes. Uno de los hijos de Klaios lo esperaba en la playa, y Marini le señaló el mar, invitándolo. El muchacho vaciló, mostrando sus pantalones de tela y su camisa roja. Después fue corriendo hacia una de las casas, y volvió casi desnudo; se tiraron juntos a un mar ya tibio, deslumbrante bajo el sol de las doce.

Lejanamente le llegó el zumbido de un motor. Cerrando los ojos se dijo que no miraría el avión, que no se dejaría contaminar por lo peor de sí mismo, que una vez más iba a pasar sobre la isla. Pero en la penumbra de los párpados imaginó a Felisa con las bandejas, en ese mismo instante distribuyendo las bandejas. Incapaz de luchar contra tanto pasado abrió los ojos y se enderezó, y en el mismo momento vio el ala derecha del avión, casi sobre su cabeza, inclinándose inexplicablemente, el cambio de sonido de las turbinas, la caída casi vertical sobre el mar. Bajó a toda carrera por la colina, golpeándose en las rocas y desgarrándose un brazo entre las espinas. La cola del avión se hundía a unos cien metros, en un silencio total. Marini tomó impulso y se lanzó al agua, esperando todavía que el avión volviera a flotar; pero no se veía más que la blanda línea de las olas, una caja de cartón oscilando absurdamente cerca del lugar de la caída, y casi al final, cuando ya no tenía sentido seguir nadando, una mano fuera del agua, apenas un instante, el tiempo para que Marini cambiara de rumbo y se zambullera hasta atrapar por el pelo al hombre que luchó por aferrarse a él y tragó roncamente el aire que Marini le dejaba respirar sin acercarse demasiado. Remolcándolo poco a poco lo trajo hasta la orilla, tomó en brazos el cuerpo vestido de blanco, y tendiéndolo en la arena miró la cara llena de espuma donde la muerte estaba ya instalada, sangrando por una enorme herida en la garganta. A toda carrera venían los hijos de Klaios y más atrás las mujeres. Cuando llegó Klaios, los muchachos rodeaban el cuerpo tendido en la arena, sin comprender cómo había tenido fuerzas para nadar a la orilla y arrastrarse desangrándose hasta ahí. «Ciérrale los ojos», pidió llorando una de las mujeres. Klaios miró hacia el mar, buscando algún otro sobreviviente. Pero como siempre estaban solos en la isla, y el cadáver de ojos abiertos era lo único nuevo entre ellos y el mar.

Julio Cortázar nace en Bélgica, de padres argentinos, en 1914.
En 1919 regresan a la Argentina. Ejerce el magisterio. En Mendoza dicta clases de literatura francesa. En 1945, con la llegada del peronismo, renuncia y regresa a Buenos Aires, donde se dedica a escribir. En 1951 viaja a Francia, y desde entonces residirá en París y hará algunas visitas a Buenos Aires.
Publica: Bestiario, Rayuela, Libro de Manuel, Todos los fuegos el fuego y mucho más. Babas del diablo inspiró al director Antonioni su célebre película Blow Up. Murió en 1984.

Colaboración: Noemí Porpato de Rainieri

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POESÍA

MANITAS

   
   
   

Manitas de los niños,
manitas pedigüeñas,
de los valles del mundo
sois dueñas.

Manitas de los niños
que al granado se tienden,
por vosotros las frutas
se encienden.

Y los panales llenos
de su carga se ofenden.
¡Y los hombres que pasan
no entienden!

Manitas blancas, hechas
como de suave harina,
la espiga por tocaros
se inclina.

Manitas extendidas,
piñón, caracolitos,
bendito quien os colme,
¡bendito!

Benditos los que oyendo
que parecéis un grito,
os devuelvan al mundo:
¡benditos!

Gabriela Mistral

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LA VERNIA ROCK & ROLL

Una banda con nombre y apellido

El 9 de junio en el bar cultural “El Alto” de Ramos Mejía, ante una gran cantidad de gente amante del Rock, se presentó “La Vernia Rock & Roll”. Como es su característica, esta banda atrae a un público entusiasta y de diferentes edades.

“La Vernia” nace a fines del año 92, cuando un grupo de amigos apasionados por el rock decide ir al partido de la costa a tocar Cover´s, así comienza una interrumpida trayectoria que permite la presentación en varios pub de la Costa y Capital.
Pero en el año 96, comprometidos con sus vidas personales, los sorprende la disolución momentánea del grupo, formado en ese entonces por el bajista Hernán Vernieri, Gabriel, el flaco Pablo, Dieguito y Jorge.

A pesar de este alejamiento transitorio, el hermano menor de Hernán, con solo 11 años Damián Vernieri, fiel seguidor del grupo, sorprende tocando algunos temas con su guitarra, y dando la mejor demostración de lo que es el verdadero Rock & Roll.
Es así que por el año 1998, Damián en voz y guitarra y con la fuerte y fiel convicción de llevar el Rock en la sangre, vuelve a juntar al grupo, pero esta vez siendo el líder de la banda.

En el 2004 tentado por la fiebre del Rock se incorpora otro Vernieri, Andrés que comienza sus estudios de batería con el maestro Pato Canevari, quien con sus sabios conocimientos y técnicas lo supo llevar por el mejor camino de la música.
A partir de ese momento “La Vernia”, nombre que adquiere por el apellido de sus creadores, renace con más fuerza que nunca.

Damián y Pablo ya con sala propia y mayor solidez, trabajan en el sonido y todos agregan nuevas técnicas, nuevos conocimientos y más profesionalismo.
Con aspiraciones a superarse día a día, “La Vernia” incorpora a la banda, nuevos integrantes, como el armoniquista Martín, Damián Macias en guitarra y Fabricio Anta en teclado. Es así como, con el esfuerzo y la pasión de sus integrantes, “La Vernia” se impone y sigue dando que hablar arriba de los escenarios.

La Vernia Rock & Roll agradece a Horacio Vernieri padre, (Papo) por su especial participación en el grupo, y porque sin él, toda esta historia no hubiera sido posible.

Manager Bousquet Gastón - contrataciones al 15-5565-2526
Mail: lavernia-@hotmail.com

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LOMAS DEL MIRADOR

Distinción para la escuela de Arte Raúl Soldi

La escuela de arte Raúl Soldi de Lomas del Mirador fue reconocida por su labor para el desarrollo de la cultura local, con una bandera Argentina, entregada por la conductora radial Elda Fernández.

Amigos, alumnos e integrantes del arte local, como los artistas plásticos René Esquivel y Eduardo Calandria, presenciaron la entrega de la bandera que tradicionalmente realiza Fernández desde su programa radial “Ayer Hoy y Siempre”.
La directora de la escuela, Norma Míguez, agradeció emocionada la distinción. “Esta bandera significa una satisfacción enorme” aseguró y agregó que es un regalo muy importante para sus alumnos, ex alumnos y amigos, por lo que representa la insignia patria.

El motivo del reconocimiento se debe a que la institución, través de su larga trayectoria, cumple un rol destacado en la formación de artistas mediante sus cursos de cerámica, pintura, escultura, dibujo, entre otros.

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MAGISTRAL CLASE DE ESCULTURA EN EL ESTUDIO DE ARTE RAÚL SOLDI

La fascinación del arte

Los trabajos de los estudiantes

La magia del arte despierta situaciones que embellecen la vida de todos aquellos que saben expresarlo y disfrutarlo. El reconocido escultor Eduardo Calandria, cuyas obras en acero inoxidable han recibido los más importantes premios a nivel nacional e internacional, junto a la renombrada artista, Norma Míguez, han concertado que el escultor ofreciera una clase que denominaron “Introducción a la Escultura” frente a los alumnos de plástica del Estudio de Arte Raúl Soldi, el 9 de junio a partir de las 19 hs.

Calandria comenzó su cátedra explicando a los asistentes el método y los distintos pasos que se debían cumplir para llevar adelante, según su experiencia, una escultura, definiciones que fueron seguidas con atención e interés. Luego invitó a los alumnos a realizar con sus propias manos y guiados por lo expuesto, figuras que fueron confeccionadas con esmero por los flamantes escultores, a partir de distintos elementos como cartón corrugado, tubos de papel higiénico y rollos de cocina entre otros.

El resultado fue un conjunto de tallas donde la imaginación dio rienda suelta a los sentimientos que habitan dentro de cada ser humano, y las obras fueron analizadas por Eduardo Calandria quien reconoció lo meritorio del trabajo, unos individuales y otros en conjunto realizados por los estudiantes.

El escultor comentó que “hace tres años tuve una experiencia similar pero con alumnos de la Escuela Jesús Niño de Lanús; eran chicos de 12 y 13 años que trabajaron con muchas ganas y cuyos trabajos fueron expuestos en la Universidad de Lanús, junto a lo hecho durante el año con distintos artistas que aportaron sus conocimientos para iniciar a los escolares en el camino del arte”. El artífice manifestó que la exposición se repitió en la Asociación de Escultura Argentina y destacó que estos emprendimientos son muy importantes para acercar a todos, grandes y chicos, al arte haciéndoles ver que lo que se perciba, se puede ejecutar en esculturas como manifestación de un sentimiento.

A la vez invita a escuelas e instituciones a organizar eventos como éstos, que sirven con seguridad, para incentivar el gusto por el arte en quien participa, demostrándole el camino para volcar su sentir en una escultura.

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EL ARTE DEL CANTO

Jerome Hines

Un gigantesco mocetón, con aspecto de jugador de fútbol americano y de muchacho típicamente norteamericano, vino en los años 1966 y 1967 a nuestro primer coliseo para cantar los roles de Felipe II del Don Carlos de Giuseppe Verdi y los personajes homónimos del Mefistófeles de Arrigo Boito y Attila de Giuseppe Verdi. Su nombre: Jerome Hines.

Con su voz poderosa de bajo y de timbre ligeramente baritonal causó sensación por su desempeño y conocimiento de los personajes interpretados.

Profundo estudioso de la música, cantó los grandes papeles para «basso» compuestos por célebres autores clásicos.

Paralelamente intervino en actuaciones especiales de obras cristianas y Oratorios, las cuales representó tanto en teatros como en templos, especialmente protestantes.
Hines es autor de varias obras, como así también de «Esta es mi historia y mi canción”, cuyo título encontré en el material otorgado en el Congreso Nacional de Artes y Adoración realizado hace algunos años.

Es fundamentalmente importante que en los servicios religiosos y de todo carácter, las personas que canten ante público lo realicen con técnicas y expresión, y especialmente buen gusto, así como la organista debe ejecutar con conocimiento y musicalidad, dando de esa forma testimonio del Altísimo.

“A Dios no hay que darle cosas baratas”, manifestaba un conocido músico, puesto que se llega a Dios poniendo lo mejor de nuestros talentos.


Guillermo Abajian
Profesor Superior de Canto
Av. 3 de Febrero 655 Villa Sarmiento
4654-0737

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LAS HUELLAS

Taller de Literatura

Te proponemos hacer de la literatura la llave para ingresar a otros mundos posibles. Mundos sugeridos por quienes, como todos nosotros, se han interrogado por su ser y su existencia y han emprendido la búsqueda de sentido.

Desde sus textos, los autores nos ofrecen sus particulares respuestas a esos interrogantes, nos desafían a desprendernos de nuestros prejuicios y a aceptar, por un momento, las reglas que nos proponen a la manera de un juego.

Como lectores, nos asombrará descubrir que a partir del acuerdo tácito establecido con ellos durante la lectura, puedan surgir nuevos significados y generarse en nosotros cambios que le proporcionen un sentido diferente a nuestra vida.

Nuestra finalidad es aproximarnos de manera interactiva a la Literatura: conocerla, sentirla y ser parte de ella mediante lecturas, propuestas de taller y el aprendizaje sistemático de algunos de sus aspectos más sobresalientes.

Comenzaremos con una introducción a conceptos relevantes y un posterior recorrido por los inicios de la Literatura universal.

Informes: 4441-9512

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JOSÉ LUIS MACCHIONE: ARTISTA PLÁSTICO QUE EXPONE EN EL SÍVORI

“Mis obras gritan, es mi forma de protestar”

Su actitud personal contrasta notablemente con su obra. Durante la charla en su atelier, en su casa de la calle Brandsen donde vive desde hace 40 años, transmite una gran tranquilidad, una sensación de calma, de reposo. Sus obras gritan por él. Son ellas las que conllevan una urgencia por arremeter contra la injusticia. Sea una figura humana, el sol o el escudo, un grabado o una escultura, el grito está siempre presente.

José Luís Machione, maestro nacional de artes visuales, profesor nacional de pintura y dibujo, egresado y profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes, expone en estos días y hasta el 16 de julio en el museo Sívori de la Capital Federal formando parte de una muestra titulada “Las maderitas del Sr. López II” en la que él y otros artistas presentan una serie de esculturas en madera con la incorporación de algunos otros elementos, que en el caso de Macchione han sido recolectados y recuperados por él mismo en sus caminatas por el barrio. Resurgen así desde su abandono al volver resignificados en la obra artística.

“Soy un ciruja de alma -dice el artista de sí mismo-. Clavos, latas, son protagonistas que van apareciendo mientras camino al costado de la vía. Se juntan las cosas y la obra aparece. Es un hecho mágico. No soy un fabricante. Tengo el oficio pero es necesario el hecho mágico, la aparición del arte, misterioso, doloroso, un parto”.

Así que no sería extraño que algún vecino de la estación de Brian, que tal vez al descuido dejó caer algo que ya no le servía en las calles de tierra que bordean la vía, está de alguna manera hoy presente, sin imaginarlo, en una de las salas del Sívori.
“Mis obras gritan, explica Macchione, porque es mi forma de protestar, de resistir. Una protesta que se nutre de la realidad a la que como todo artista soy sensible”.

Esos “gritos” que expresan su desacuerdo con la forma tan despareja en que están las cosas repartidas en el mundo, le valieron integrar las tristes listas negras de la dictadura militar. “Participaba en exposiciones relámpago. Después venía la infantería y nos sacaba corriendo. Creo que había bastante de inconciencia, de no saber a lo que me exponía”.

Con el retorno de la democracia obtiene en 1984 el gran premio de honor del Salón Nacional de Artes Plásticas con su obra en grabado “El tórculo mágico”. También logra el primer premio en el Salón Municipal de Artes plásticas Manuel Belgrano. Sus obras forman parte de las principales colecciones privadas del país y del extranjero.

Una de sus últimas esculturas en madera es una obra titulada “Argentina en estado interesante” Se trata de una imponente figura de mujer de 3 metros de alto. Como siempre el grito está presente pero la mujer esta embarazada. Un embarazo que el artista reconoce que refleja su estado de ánimo actual de cierta esperanza, pero a la vez poblada de incertidumbres originadas en frustraciones ya vividas. Habrá que esperar el parto.

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NUMEROLOGÍA

Tabla de entendimiento con los demás

Hay cinco clases de entendimientos posibles. Vea cómo congenia con la gente que lo rodea. Para saber si una persona es compatible con otra sólo de debe sumar la fecha de nacimiento personal y la fecha de nacimiento de la otra persona y luego consultar la tabla que sigue a continuación:

Por ejemplo, suponemos que su día de nacimiento es el 12 de septiembre de 1980 y desea conocer si se lleva bien con una persona nacida el día 21 de agosto de 1985. Para ello debe sumar: 1+2+9+1+9+8+0 = 30 = 3+0 = 3 y, luego, hacer lo mismo con la otra persona a comparar la compatibilidad: 2+1+8+1+9+8+5 = 34 = 3+4 = 7. Nos fijamos en la tabla y vemos que el número 3 se relaciona de manera excelente con el número 7.

 

Centro de Estudios Lago
Clases y Cursos
Te: 4653-2905

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LIBROS RECOMENDADOS

   

Anthony de Mello
De la A a la Z
Editorial Lumen

Editorial Lumen presenta un recorrido especial por los temas básicos de la gran obra del maestro indio, con citas textuales de sus propios libros. El lector que no conozca el pensamiento de Anthony de Mello comprenderá que este es el libro ideal para empezar. El lector avezado, en cambio, puede ver aquí una posibilidad de ensayar una mirada nueva y original sobre una obra que, en sí misma, es inagotable. Siempre se trata de que el lector se abra al Espíritu y juzgue por sí mismo.

 


 

   

Hilda Levy
Mujeres de 60
Pequeño Manual Ilustrado de Resistencia
Editorial Sudamericana

El endiosamiento de la juventud y la belleza corporal. La negativa a envejecer. La inquietud por el aspecto físico. Una nueva sexualidad y otra manera de adecuarse a ella (¿sexagenarias o sexagenarias?).
De todos estos y otros temas mucho se comenta pero nada se ha escrito. Mujeres de 60 –graciosamente ilustrado por la autora– es un compendio agudo, y a la vez divertidísimo, de la siempre fascinante psicología femenina.

 

 

*Gentileza de librería La Cueva de Gimena. Rivadavia 13956/62. Loc. 23. Ramos Mejía

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Hagamos otro gol

Se acabó el mundial. Ya hay un nuevo campeón. No es Argentina. Pero podría haber sido. Sin embargo, si dejamos un poco de lado el exitismo exacerbado que a nada conduce, no podemos decir que nos fue tan mal. Hubo muchas cosas para ponderar. (...)

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