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Historias de calesitas. Y siguen girando.
Muchas han desaparecido, algunas tuvieron que adaptarse a los nuevos tiempos. Pero todavía con su música y colorido, alegran en las plazas las tardes infantiles Hace algunos años todo barrio se preciaba de tener una calesita cerca. Bastaba que hubiera un terreno baldío para que los fines de semana muchos chicos con sus familias se congregaran a su alrededor mientras compraban manzanas o higos bañados en caramelo, pochoclos o copos de “algodón” azucarado. La música alegre de Gaby, Fofó y Miliki y hasta alguna de Palito como “La Felicidad” inundaba el predio y se esparcía algunas cuadras a la redonda, donde a eso de las cinco de la tarde comenzaba el clima festivo del sábado. Hoy muchas han desaparecido. Algunas se conservan como una antigüedad y hasta el gobierno porteño -quedan apenas unas treinta en toda la Capital- planea protegerlas declarándolas patrimonio cultural. Carrusel, tiovivo, calesita, en verdad nadie sabe a ciencia cierta quien la inventó. La primera referencia es de 1648, cuando a un viajero le extrañó en Turquía, el “Maringiak”, un enorme plato con caballos de madera que giraba sobre sí mismo. Se cree que el invento llegó a Europa en 1673, cuando Rafael Folyarte registró la primera patente de una calesita en Inglaterra. La bautizó “merry go round” (algo así como “vueltas alegres”). Luego el juego se propagó por Francia, exclusivo de la aristocracia y según algunos cronistas, fue desde allí que llegó la primera calesita a Buenos Aires, en 1860. Las pioneras giraban impulsadas por un caballo, hasta que en los años 30 llegaron el motor naftero y las famosas calesitas rosarinas de los hermanos Sequalino. El primer carrusel nacional tuvo un encanto que perdura hasta nuestros días. Sequalino Hnos. le encargó al tallista Ríspoli su decoración quien ejecutó figuras corpóreas como caballos en exposición, leones y burros. Además talló doce biombos de cedro policromado con temas circenses y el cuento de los Tres chanchitos y el Lobo feroz. Algunos historiadores cuentan que esta calesita se emplazó por primera vez en un potrero de Rosario. Otros aseguran que en 1943 comenzó a funcionar en un terreno baldío, la esquina de Hidalgo y Rivadavia, en la Capital Federal.Lo que es seguro es que allí estuvo hasta 1946, año en que pasó al Jardín Zoológico, donde con su música proveniente del organito motorizado y sus figuras talladas con total esmero, alegró la infancia de todos lo que la visitaron.
La tradición de la sortija, único recurso para dar “una vuelta más” cuando mamá no quería comprar más boletos, tiene su origen en la década del 30 cuando solían encontrarse calesiteros nómades, que armaban sus calesitas en cualquier potrero, permanecían un tiempo y luego se mudaban a otro sitio. En el oeste del Gran Buenos Aires, donde aún perduran muchos ejemplares de estos juegos infantiles, existió la importante fábrica de calesitas de los Hermanos Barchuk (ver aparte), artesanos del hierro, la madera y la pintura, cuyas obras se diseminaron por todo el país. A pesar del tiempo y la generalización de los juegos electrónicos, descubrir en una plaza una calesita sigue provocando la sonrisa de los más pequeños y de algunos mayores que evocan su infancia a través de la música y el colorido. Así termina esta historia de calesitas. Una historia simple, pero con la enorme virtud de traernos a la memoria sólo los recuerdos más felices.
Importadas al estilo del siglo XVIII Desde hace un año en la plaza de Villegas y Mosconi funciona una calesita fabricada en Italia en 1993. Su modelo es el del Carrousel siglo XVIII con figuras de fibra plástica. Anteriormente había en el predio una calesita tradicional Sequalino. Nuevos modelos para una vieja diversión Una calesita más moderna es la de plaza de “Bomberitos” en Gral Acha y Pueryrredon, fabricada artesanalmente por su dueño Arturo, hace más de seis años. Cuenta con figuras de fibra plástica, que incluyen hermosos autos y hasta un dragoncito. Amor en calesita Tito y Marta se conocieron cuando ella tenía 15 años y el 17. Marta llevaba a su sobrino a la calesita que manejaba Tito y él le pasaba canciones de José Feliciano para que ella se quedara más tiempo. Hoy atienden juntos, desde hace 26 años, la calesita emplazada en el Parque Infantil Tapalqué en Lomas del Mirador. La fábrica de los hermanos Barchuk En 1960 Antonio Barchuk, ya cansado de atender un puesto de diarios y siguiendo el consejo de un calesitero de Tapiales, decidió comprar una calesita,. Consiguió a buen precio una bastante deteriorada, por lo que la llevó al taller que tenía junto a sus hermanos, en Lomas del Mirador, para repararla. A partir de allí comenzaron a copiar algunos moldes y otros los fabricaron a su estilo. Los cuatro hermanos Barchuk, se repartían las tareas en la fábrica. Ernesto era el pintor; Julio y Domingo, los carpinteros que tallaban las figuras de madera y Antonio realizaba los trabajos de herrería. A partir de entonces los calesiteros iban al taller para adquirir elementos relacionados con las calesitas: juegos, bancos, pisos, animales, biombos, cortinas, etc. Durante más de 25 años la fábrica “Barchuk Hnos.” llegó a construir casi cinco calesitas por año para todos los pueblos bonaerenses y varias provincias argentinas, como Córdoba, San Luís, Misiones y Jujuy. Además armaron sus calesitas en la Exposición Rural, en la del juguete y en la Ciudad de Los Niños. La última calesita de los hermanos Barchuk, construida en 1986, está emplazada en la Plaza de Los Artilleros en Ciudadela. Las hermosas figuras de madera talladas por Domingo y Julio hoy debieron ser reemplazadas por otras similares de fibra de plástico. Las originales de madera son muy buscadas por coleccionistas lo que las convierte en presa de actos vandálicos. Nota y fotos: Gabriela Torretta
HOSPITAL POSADASUna computadora para los chicos
El comienzo del nuevo año vuelve a encontrar a las integrantes del Servicio de Voluntarias del hospital Posadas en su tarea cotidiana de prestar ayuda, en todo aquello que esté a su alcance, a los pacientes que concurren o se encuentran internados en este centro de salud. Además de lo habitual de proveer de alimentos, ropa, remedios, compañía y asistencia en general a todo el que lo necesita, se proponen también objetivos especiales. En esta oportunidad, y dado que ahora el hospital cuenta con banda ancha en la conexión de Internet, quieren conseguir una computadora para el servicio de oncología infantil. Esta herramienta sería de gran utilidad para los chicos internados en este sector tanto como elemento de distracción para ayudarlos a sobrellevar de mejor manera los días de internación como para apoyarlos en el estudio en aquellos casos en que el período de recuperación de su salud les impida por un tiempo prolongado concurrir a la escuela. Es habitual en las empresas, en las instituciones e inclusive en los particulares, el recambio de los equipos de computación por unidades más modernas. Por eso piensan las voluntarias que cualquiera que se encuentre en esas circunstancias podría donar las unidades que van a dejar en desuso y que todavía con seguridad les serían muy útiles a ellas en su proyecto. Como siempre, aprovechan cada oportunidad para reiterar su agradecimiento a la comunidad por todo el apoyo que les brindan, que durante el año 2005 fue muy importante, lo que les permite continuar con su labor. Quienes quieran comunicarse con ellas, ya sea por el tema particular de las computadoras o por otro aporte que pudieran realizar, se puede dirigir por la mañana a la oficina del Servicio de Voluntarias que funciona en el séptimo piso del hospital ingresando por la guardia de pediatría. O comunicarse a esta redacción que les facilitará el contacto. Gracias a todos aquellos que puedan ayudar.
COPA DEL MONDO DELLA GELATERIA Dulce triunfo argentino En la ciudad italiana de Rimini se disputó a fines de enero la copa del mundo de la gelatería. La feria, una de las más importantes del mundo, contó con la participaron de doce países entre los que se encontraba por primera vez una delegación Argentina, único país de Latinoamérica aceptado en el certamen. La comitiva de nuestro país fue encabezada por Federico Bartolot que ofició de jurado y por los competidores Nelson Héctor Buendía, maestro heladero oriundo de Ramos Mejía, Ariel Segesser y Eduardo Ruiz, maestros pasteleros artesanos. El tema presentado por los argentinos fue “Sabores de la Patagonia”, aprovechando la gran cantidad de productos de esa zona. En el resultado final de la competencia los argentinos lograron un magnífico tercer puesto que destaca el nivel de nuestra manufactura heladera local y es fruto del esfuerzo y sacrificio de los integrantes de la delegación. ¡Felicitaciones!
SUBSECRETARIA DE DEPORTES, TURISMO Y RECREACION DE LA MATANZA Inscripción en la escuela de guardavidas
El Instituto Superior de Guardavidas es en la actualidad la única institución oficial de nivel terciario que brinda un servicio educativo y de formación profesional en forma totalmente gratuita. Se encuentra, desde 2004, bajo el reconocimiento de la Dirección General de Cultura y Educación, dependiente de la Región III de DIPREGEP.- Desde su oficialización, en el año 2004, ha conseguido dos generaciones de egresados que se encuentran ya insertados en el mercado laboral.- En este momento los aspirantes del último año de cursada, se encuentran realizando sus prácticas profesionales tanto en aguas abiertas en el Partido de la Costa, como también en piletas, brindado apoyo en los natatorios donde se desarrollan las colonias de verano 2006 de la Subsecretaría de Deportes, Turismo y Recreación.- En estos dos emprendimientos están involucrados y comprometidos los alumnos, con la supervisión de los profesores y directivos.- En estos momentos, se encuentra abierta la inscripción para el ciclo lectivo 2006, pudiendo solicitar la reserva de la vacante al Tel. 4482-3195 (Subsecretaría de Deportes). Los requisitos son: Ser mayor de 18 años, Título secundario o polimodal y D.N.I.
Paul Harris, un hombre que se preocupó por los demás
A partir de la creación del Rotary Club, su fundador, Paul Harris, dedicó mucho de su tiempo a viajar por todo el mundo para asistir a las convenciones rotarias anuales, reuniones en los distritos y regiones. En 1936, durante una de sus recorridas, el legista visitó a la Argentina. De acuerdo con las crónicas de la época, numerosos agasajos fueron organizados por sus compañeros rotarios y por las autoridades gubernamentales. La ciudad de Buenos Aires descubría en este hombre ilustre a un ser sencillo que tenía la curiosidad de conocer y estrechar vínculos amistosos a través del Rotary. Como símbolo de su buena fe, Harris plantó en el Parque Tres de Febrero un jacarandá, “el árbol de la amistad”. En el acto estuvieron presentes Davis Spinetto, presidente del Rotary Club de Buenos Aires, Manuel Gaete Fagalde, director del Rotary Internacional y el ingeniero Carlos Thays, director de Paseos de la Municipalidad. Guillermo Abajian
Exposición
El pasado mes de diciembre se realizó en el Centro de Jubilados “Los amigos de Don Bosco” la exposición de artesanías y manualidades en tejidos, cartón y tela de la profesora Olga Rivero de Ponzio. Asistimos a una interesantísima muestra de finos trabajos al crochet, bordado yugoslavo, vagonité, bordado y trenzado en cintas de tan fina calidad que más que artesanías eran obras de arte. Los manteles, toallas, carpetas y prendas de vestir modernas de notable calidad, fueron la admiración del público, ya que esta disciplina no se ve con frecuencia en la actualidad. Se destacaron las labores de Graciela, una joven alumna no vidente, cuyos impecables trabajos al crochet nos dejaron admirados, pensando lo que puede la voluntad cuando es empleada para superar las dificultades. Ella nos enseñó que la vida merece ser vivida con fe y esperanza. Norma Enríquez
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